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lunes, 16 de julio de 2018

Fiesta de la Coronación: miles de peregrinos participaron de la celebración central

En el 118º aniversario de la Coronación Pontificia de Nuestra Señora de Itatí más de 350 mil peregrinos llegaron al pueblo de la Virgen. 


Una verdadera multitud participó de la celebración central. Minutos después de las 10 partió la procesión hacia el río con la imagen peregrina de Itatí y la Cruz de los Milagros. En el puerto se embarcó a la Patrona de Corrientes para iniciar la procesión náutica. Participaron el arzobispo de Corrientes, Monseñor Andrés Stanovnik, el superior de la Obra Don Orione, padre Gustavo Aime y el rector de la Basílica, padre David Penzotti. 

En el medio del Paraná se produjo el encuentro con la Virgen de Caacupé y la delegación paraguaya, de allí juntas las dos imágenes surcaron el río, por frente a la costanera que estuvo colmada de personas, incluso estaban abajo aprovechando la notoria bajante. 

Una vez en tierra comenzó la procesión hacia la Basílica donde monseñor Stanovnik presidió la misa solemne, concelebrada por el padre David Penzotti, Gustavo Aime, Gilberto Gómez Gauto (párroco de Itá Corá, Paraguay) y sacerdotes de distintos puntos del país. 

Participaron de la celebración el Vicegobernador de Corrientes, Gustavo Canteros; el Ministro del Superior Tribunal de Justicia, Dr. Fernando Niz; el Intendente de Itatí, José Germán Fernández; el Viceintendente, Edgar Silva Bizarro, el Jefe de la Prefectura de Zona Paraná Superior y Paraguay, Prefecto Mayor José Luis Domínguez; el Jefe de la Prefectura Itatí, Prefecto Juan José Martín Arreseigor; el Director del Hospital de Itatí, Dr. Raúl Marín; el Jefe de la Policía de Corrientes, Comisario General Félix Ricardo Barboza; el Jefe de la Comisaría Itatí, Comisario Francisco Ramírez; representantes de la Gendarmería Nacional Argentina, Ministros del Poder Ejecutivo Provincial, legisladores nacionales y provinciales; el Intendente de Ramada Paso, Pablo Puyol; el Intendente de Itá Ibaté, Walter Almirón; y el Intendente de Paso de la Patria, Guillermo Osnaghi. 

Antes de finalizar la Misa, la Banda de Música de la Policía de Corrientes ejecutó el Himno Nacional Argentino, y luego un ballet de la delegación paraguaya brindó un baile típico, tras lo cual el arzobispo impartió la bendición. 

Como despedida, la imagen de María de Itatí, portada por sus custodios, bajó a la peatonal y recorrió todo el frente de la Basílica, mientras los fieles la saludaban con pañuelos y banderas.

Homilía en la Misa de la Coronación Pontificia de la Virgen de Itatí

Itatí, 16 de julio de 2018

Todos los años venimos a Itatí para abrirle el corazón a nuestra Madre con esa bellísima invocación: “Tiernísima Madre de Dios y de los hombres”. Ante ella nos sentimos queridos, valorados y seguros. A ella recurrimos confiados, porque sabemos que escucha las súplicas de sus hijos. Con ella tenemos la certeza de que la misericordia de Dios nos abraza, perdona y renueva nuestras fuerzas para perseverar en el camino del bien.

Peregrino de la Virgen: resiste y ama
El Evangelio que acabamos de escuchar nos relata una escena impresionante y sublime a la vez: María está de pie junto a la cruz en la que agoniza su Hijo. No hay odio en su corazón, no hay sentimientos de venganza por lo que le han hecho a su Hijo. Ella resiste y ama aun en medio del dolor. También su Hijo Jesús resiste amorosamente la tremenda embestida del mal que se descargó sobre él. Tanto Él, como su Madre, saben que el amor es más fuerte que el odio y que la muerte. Por eso Jesús nos confía a ella en la persona de su discípulo Juan: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Y a nosotros nos encomienda a ella: “Ahí tienes a tu madre”, para que los que hoy estamos ante ella, nos vayamos con el firme propósito de vivir una vida santa, esa que jamás negocia con la muerte de nadie y está dispuesta siempre a dar la suya para que el otro viva. Eso es santidad. Y no al revés: quitarle la vida al otro para que yo viva.

Aquí estamos sus hijos y sus hijas para renovar el compromiso de vivir como Ella quiere: en santidad y para santificar la vida. Ella nos encamina hacia el encuentro con su Hijo Jesús, para que encontrándonos con Él lo escuchemos y le hagamos caso. Jesús nos invita a ser “peregrinos de las bienaventuranzas”, es decir, caminantes convencidos de que la propuesta que nos hace Él, realmente nos conduce hacia una vida mejor, más humana y más plena, ya en esta vida, y luego nos promete la vida eterna, es decir, la vida colmada de gozo junto a Él. Vivir santamente nuestra jornada es posible y es en realidad lo único que realmente vale la pena. “Sé santo, sé santa”, es es la mejor palabra que Ella desea que resuene en nuestro corazón al retirarnos de esta peregrinación y regresar a la vida cotidiana de nuestros hogares y lugares de trabajo.

Los que participaron de la novena, se enteraron del contenido hermoso y profundo de la carta que escribió el papa Francisco sobre la santidad. El texto se lo puede leer y bajar gratuitamente en Internet. Allí, se nos recuerda que “Jesús explicó con toda sencillez qué es ser santos, y lo hizo cuando nos dejó las bienaventuranzas (cf. Mt 5,3-12; Lc 6,20-23). “La palabra «feliz» o «bienaventurado», pasa a ser sinónimo de «santo», porque expresa que la persona que es fiel a Dios y vive su Palabra alcanza, en la entrega de sí, la verdadera dicha” (n. 64). Entrega de sí, quiere decir dar vida a otros. Todo lo contrario de pretender quitársela, con la ilusión de asegurar la propia. La verdadera felicidad llega sola cuando uno no la busca para sí mismo. La vida aumenta y crece hacia la plenitud, cuando no se la acumula para su propio provecho, sino que se la vive como don. Ese es el camino de santidad, de dicha y felicidad, que nos propone Jesús; es el camino que vivió intensamente la Virgen Madre, y por eso lo desea para cada uno de nosotros y para todos.

Devoto de la Virgen: vale toda vida
Ante esta maravillosa realidad podemos darnos cuenta cuánto “ValeTodaVida” y qué importante es “Salvar las dos vidas”. Un verdadero cristiano, una verdadera cristiana jamás estará de acuerdo en quitarle la vida a nadie, menos a un ser humano inocente, que no puede defenderse por sí mismo. Al contrario, la propuesta cristiana es dar vida, porque “dando es como se recibe” y no quitando. Esto lo decimos con mucha convicción porque lo hemos visto y experimentado en Jesús, que es a quien seguimos y a quien le creemos, como hizo María, su Madre y nuestra Madre. Por eso, los que creemos en Jesús y somos devotos de la Virgen de Itatí nos sumamos a todos aquellos que proponen debatir y aprobar programas que atiendan a la madre vulnerable, sobre todo a las embarazadas adolescentes, y a todas aquellas que padecieron un embarazo no deseado. Y decimos no rotundo a los proyectos que proponen la muerte como si fuera la solución para la vida.

Reitero hoy aquella advertencia que hacía en el Te Deum del pasado 9 de julio: no nos dejemos engañar cuando nos proponen que es bueno, saludable y verdadero eliminar a una criatura en el vientre de su madre. A nuestros padres y abuelos jamás se les habría ocurrido legalizar un acto así. Ellos, ante un embarazo inesperado y difícil para la mamá, lo primero que hacían era cuidarla a ella, estar cerca y acompañarla hasta dar a luz a la criatura. Y luego, si la mamá no podía criarlo, lo hacía la abuela, o una tía o algún pariente. Para ellos no había discusión: había que salvar las dos vidas. ¿Por qué hay tanta resistencia a rescatar las dos vidas y tanta obsesión por eliminar una y dañar irremediablemente a la otra?

Resulta tan obvio que es mucho mejor y más saludable hacer todo lo posible para salvar la vida de la madre y de la criatura que gesta en su seno, que preocupa una posible ley que obligue a deshacerse cruelmente de la vida más débil e indefensa, como es la que está en gestación y aun en estados muy avanzados de su desarrollo intrauterino. Hemos oído decir que en democracia cada uno tiene derecho a hacer de su vida lo que quiere. Me pregunto, ¿y para la vida del otro vale el mismo derecho o insalvablemente, por ser más débil, tiene que estar sometido a la voluntad del más fuerte? La mentalidad democrática, a diferencia de la autoritaria, encuentra lugar para la vida y la palabra de todos, especialmente de los más pobres y vulnerables, como sucede en una familia, en la que se cuida y acompaña al que más atenciones precisa por su indefensión y sus límites. Un pueblo, una familia, o cualquier colectivo de personas, tiene futuro si protege la vida de todos sus miembros, sin discriminar a nadie, sobre todo a los más débiles.

Llamados a fomentar la cultura de la vida y del encuentro
La persona que tiene la experiencia de haber sido rescatado, como les sucedió a los jóvenes tailandeses, vive su vida agradecido, se redescubre amado y valorado. Ya no puede vivir para sí mismo, sino para los otros. La experiencia cristiana es precisamente la de haber sido rescatados por Jesús: Él nos devuelve la amistad con Dios y nos abre el camino para reconciliarnos con nuestros hermanos y hermanas. Él nos rescata del aislamiento y nos integra a un pueblo de peregrinos que aman la vida, se cuidan unos a otros, y se esfuerzan por embellecer el lugar donde habitan.

Los cristianos aprendimos de Jesús que vivir y amar son inseparables; el encuentro con Él nos hace agradecidos, perseverantes y humildes servidores de la vida, a la que calificamos como sagrada por haberla recibido de Dios, por consiguiente, se trata del primer derecho humano y de un bien indisponible. ¿Qué hubiese sucedido si los chicos, atrapados en la caverna, hubiesen decidido que nadie tiene autoridad sobre ellos para imponerles lo que deben hacer, y que cada uno tiene derecho a decidir de su vida como mejor le parezca? La pregunta puede parecer insensata. Sin embargo, en la “caverna de la vida”, con frecuencia nos fascinamos con propuestas libertarias que no favorecen una cultura de la vida y del encuentro, sino que fomentan la confrontación y así, irresponsablemente, obstaculizan el progreso material y espiritual del pueblo.

Peregrino de la Virgen: atención, porque el camino de la vida está plagado de tentaciones y de trampas, que pueden confundirte y desviarte de la senda del bien. Así como cuidás atentamente la dirección de la ruta que te lleva al Santuario de la Virgen, y no te entretenés en caminos laterales, que pueden aparecer más atrayentes que el penoso y sacrificado camino del peregrino, pero que te llevarían hacia otros rumbos, así también necesitas estar vigilante en el andar cotidiano para mantenerte fiel a tu condición de peregrino de la Virgen. Por eso, hay que andar con los ojos bien abiertos, ch’amigo, para ver dónde está el peligro; y al mismo tiempo, no hay que andar solo ni hacerle caso al que te viene con cuentos, haciéndote creer que podés ser feliz a corto plazo. Ni la mujer del prójimo, ni acabar con un embarazo “molesto”, ni la “plata dulce”, te van a ser feliz. En todo caso, como bien dice San Agustín, “Ustedes únicamente teman al Señor y anden en sus caminos, y no envidien a quienes no andan por los caminos de Dios cuando los vean que son infelizmente felices” (Comentario a los Salmos, 127,5).

Que María, tiernísima Madre de Dios y de los hombres, nos proteja a todos, e ilumine la mente de los legisladores y a los que nos gobiernan, para que sumen vidas y las cuiden a todas, especialmente las más débiles e indefensas, como lo hace todo hombre y toda mujer bien nacidos. Así sea.

Mons. Andrés Stanovnik OFMCap
Arzobispo de Corrientes















Una multitud en Itatí saludó a la Virgen en el primer minuto del 16 de julio

Como todos los años, miles de peregrinos de todo el país se congregaron frente a la Basílica de Itatí para tributar su cariño y amor a la Patrona de Corrientes. 


A la hora 0 se abrieron las puertas del santuario y los custodios sacaron en andas a la imagen peregrina de María de Itatí. Acompañaron este momento el arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, el rector padre David Penzotti, el vicario general de la arquidiócesis, padre José Billordo y el padre Feliciano de los Mozos. 

Con pañuelos, banderas, las luces de los celulares y fuegos de artificio saludaron a la Tupasy que descendió y recorrió todo el frente del templo, momento que contó con el acompañamiento musical de Neike Chamigo junto al padre Julián Zini. 

Luego el arzobispo hizo una oración a la Virgen e impartió la bendición. 

Festival y entrega del premio “María de Itatí” 
En el atrio del santuario dio inicio a las 21 el Festival de la Fe del Peregrino que contó con la actuación de Manuelito González y su conjunto, Los de Imaguaré, Diego Gutiérrez y el cierre con el padre Julián Zini y Neike Chamigo. 

Además, como se viene realizando hace varios años, se entregó el premio “María de Itatí”. Este año tuvieron el honor de recibirlo Ángela Julia Azcoaga de González (Yuly), Vicenta Ramírez y Emilio Alcaraz, de San Luis del Palmar. 

La entrega de las distinciones estuvo a cargo de monseñor Andrés Stanovnik y el padre David Penzotti.

Mensaje del arzobispo
Monseñor Stanovnik realizó una súplica a Nuestra Señora de Itatí.

"Tiernísima Madre de Dios y de los hombres, que bajo la advocación de la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora de Itatí, nos miras esta noche a tus pies para renovar nuestra fe, esperanza y amor, y para consagrar nuestra vida y la vida de todo nuestro pueblo, especialmente a los más pobres e indefensos, a tu corazón inmaculado. ¡Con amor filial te decimos: ayúdanos Madre!

No deseches ahora las súplicas de tus hijos, que humildemente recurrimos a vos. Atiende nuestra súplica por el inocente que no ha nacido y también por sus mamás que sufren en su cuerpo y en su espíritu. Te pedimos que les hagas sentir tu abrazo tierno y amoroso. A vos, Tierna Madre de Itatí te confiamos la causa de la vida. ¡Con amor filial te decimos: ayúdanos Madre!

Atiende nuestras necesidades, que tú las conoces mejor que nosotros: míranos heridos y agobiados por tanta miseria y pobreza, por la trata de personas, la violencia y las drogas; por la la eutanasia encubierta en los enfermos y ancianos privados de atención; por niños mal alimentados y por tantas nuevas formas de esclavitud y descarte. ¡Con amor filial te decimos: ayúdanos Madre!

Y sobre todo Madre mía, concédenos un gran amor a tu divino Hijo Jesús, y un corazón puro, humilde y prudente; porque, así como vos tuviste el coraje y la audacia de decir siempre sí a Dios y a la vida, también nosotros y nuestros legisladores, seamos valientes en salvar, cuidar y acompañar las dos vidas, la de la mamá y del bebé que crece en ella. ¡Con amor filial te decimos: ayúdanos Madre!

Queridísima madrecita de Itatí, danos paciencia en la vida y fortaleza en las tentaciones para que no rechacemos a nadie, que a nadie devolvamos mal por mal, que no descalifiquemos al que piensa distinto, y que siempre en todas partes anunciemos el Evangelio de la vida con firmeza y con amor. ¡Con amor filial te decimos: ayúdanos Madre!

Esta noche, Tierna Madre de Itatí, frente a tu bella imagen, renovamos nuestra consagración y te encomendamos especialmente a nuestras familias, a nuestros niños y niñas, a nuestros jóvenes, a nuestros abuelos y ancianos, a las mamás que llevan a una hija o un hijo en su vientre y a sus papás, a los trabajadores y empresarios, a nuestros enfermos, a los que nos gobiernan y a todo nuestro pueblo. ¡Con amor filial te decimos: ayúdanos Madre!

¡Tierna Madre de Itatí, ruega por nosotros!





Coronación de la Virgen de Itatí: “A tu frente ceñimos corona de Reina y Patrona”

“Así como es coronada en la Tierra por nuestras manos, del mismo modo merezcamos ser coronados en el Cielo de gloria y honor por Cristo, Nuestro Señor”. Estas palabras son pronunciadas por el obispo de Paraná, Monseñor Rosendo de la Lastra y Gordillo, mientras coloca la corona sobre la cabeza de la imagen de la Virgen de Itatí siendo las 10:40 horas del día 16 de julio de 1900 en el atrio del Santuario de la Cruz de los Milagros en la ciudad de Corrientes. 


La coronación de la imagen de la Virgen de Itatí comienza a ser un anhelo silencioso en los días de la coronación de las de Luján y de Catamarca. Y es expresado en voz alta desde el púlpito del Santuario de Nuestra Señora de Itatí el 8 de junio de 1897 por el sacerdote correntino Luis María Niella cuando predica a los peregrinos llegados desde la ciudad de Corrientes. Entre los peregrinos se encuentra el arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Uladislao Castellanos, venido para presidir la bendición y consagración del nuevo -y actual- templo de la Cruz de los Milagros. Niella expresa en voz alta el deseo de que la imagen fuera coronada; y pide a la misma Virgen que suscite al hombre que la habría de coronar. Desde ese día ¡simplemente! el tema queda instalado. 

La animación y organización corre por cuenta de los padres franciscanos de la Iglesia de la Merced. Monseñor Rosendo de la Lastra y Gordillo, que en 1898 asume como nuevo obispo de Paraná, recibe la petición firmada por el gobierno y pueblo de Corrientes. Asume el tema con gran decisión y, con motivo de su viaje a Roma por un Concilio, peticiona la gracia de la coronación al Papa León XIII. El Santo Padre, autoriza la coronación, concede indulgencias y lo delega para presidir la celebración en su nombre. Confeccionada la corona, con el material precioso donado por numerosos hombres y mujeres del suelo correntino, es bendecida por el Papa el 16 de julio de 1899. 

La imagen de la Virgen de Itatí es llevada a la ciudad de Corrientes en el barco “Tridente” por el río Paraná el 8 de julio de 1900 con la finalidad de que el pueblo se prepare en su presencia. En la Iglesia Matriz -hoy Catedral- los fieles tienen la oportunidad de escuchar a grandes predicadores y de participar de distintas devociones mientras llega el día fijado para el gran acontecimiento de la coronación, es decir, el 16 de julio. La imagen es llevada por gente de todos los estratos sociales hasta el atrio de la Cruz de los Milagros. Ante ella el obispo Rosendo de la Lastra y Gordillo reza el Reina del Cielo. Una multitud ocupa la Plaza de la Cruz que, entonces, incluye el terreno que en la actualidad ocupa la Escuela del Centenario. ¡Y por fin el momento esperado: la corona en la cabeza de la imagen de Nuestra Señora de Itatí!, ante los Obispos del país, de Paraguay y Uruguay. 

El Presidente de la República, Gral. Julio Argentino Roca, de puño y letra, envió una misiva; asistieron o enviaron representaciones mandatarios provinciales. Apadrinó el acto el Gobernador de Corrientes, doctor Juan Esteban Martínez y fue Madrina Da. Josefina Hardoy de Gallino, Presidenta de la Comisión Central de Damas. 

La corona impuesta sobre las sienes de la Imagen de la Virgen, había sido concebida por Forment Maurice como una exquisita joya al estilo de las coronas imperiales del Renacimiento, en oro, con incrustaciones, en sus engarces, de amatistas y topacios de gran tamaño, y dibujos afiligranados de artística expresión. 

Al momento solemne de la Coronación, sonaron cañonazos en el puerto de la ciudad, bombas de estruendo, se soltaron palomas y repicaron jubilosamente todas las campanas de las Iglesias de la ciudad de Corrientes, en el preciso momento en que el Obispo de la Lastra y Gordillo, a nombre de S.S. León XIII, colocaba sobre las sientes de la Virgen, la corona ante el llanto incontenible de la muchedumbre emocionada asistente al acto. Después sobrevinieron los festejos que siguieron por varios días y no concluyeron sino hasta el retoro final de la Imagen de la Virgen a su trono del Santuario de Itatí, terminando así el suceso más notable y conmovedor de una época. 

Y desde entonces pueblos y ciudades de la provincia y de la región se encaminan a Itatí para celebrar la coronación, por la cual los fieles expresaron su amor y su veneración con quien es la Madre de Jesús. Esta fiesta es la que más congrega en Itatí, mucho más que la fiesta litúrgica del 9 de julio.

domingo, 15 de julio de 2018

Celebraron la fiesta de la Virgen de Itatí en Tucumán

En la jornada de hoy se llevaron a cabo los festejos en honor a la Virgen de Itatí en El Cadillal, provincia de Tucumán. 


Los festejos en honor a Nuestra Señora de Itatí cumplen 20 años en tierra tucumana, y este año tuvo como lema "Con María de Itatí, construyamos la Paz". 

En horas de la tarde se realizó la procesión, luego la santa Misa y después la procesión náutica por el dique Celestino Gelsi, finalizando con un festival mariano con la presentación de academias de danzas, grupos folclóricos y bailanta chamamecera.





Caminantes de Itá Ibaté y Berón de Astrada y ciclistas de Monte Caseros, Chajarí y Uruguay

Como cada 15 de julio, arriban al pueblo de la Virgen numerosas peregrinaciones a pie, a caballo y en bicicletas. 


De distintos puntos de la región llegan los peregrinantes, muchas agrupaciones gauchas de Chaco y Corrientes, además ciclistas de Misiones y caminantes desde el Empalme hasta la Basílica de toda la región. 

A las 15:30 llegó la 24º Peregrinación de Itá Ibaté, con la imagen de la Inmaculada Concepción, y Berón de Astrada, con su patrono San Antonio de Padua. 

A unas cuadras de la Basílica, la imagen peregrina de María de Itatí junto al rector del santuario, padre David Penzotti, los recibieron y luego en el atrio de la Basílica fue la bienvenida. 

Acompañó a la comunidad de Itá Ibaté, su párroco el itateño padre Víctor Aranda. 

Luego de impartir la bendición los caminantes ingresaron al templo, dando paso a los jinetes. 

Luego alrededor de las 16:15 arribaron los ciclistas peregrinos de Monte Caseros (Corrientes), Chajarí (Entre Ríos) y Bella Unión (República Oriental del Uruguay), en la edición número 29 de esta “biciperegrinación”. 

Los ciclistas también hicieron esta travesía en defensa de las Dos Vidas, en las bicicletas trajeron los pañuelos celestes con la inscripción “Salvemos las Dos Vidas”.








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sábado, 14 de julio de 2018

Imponente demostración de fe: Flores a la Madre de Itatí

En la Misa que se celebró a las 19 las madres ofrecieron a la Virgen una flor blanca por cada hijo. 


La celebración eucarística fue presidida por el Arzobispo emérito de Resistencia, Monseñor Fabriciano Sigampa y concelebrada por sacerdotes de distintas comunidades. 

Monseñor en su excelente homilía pidió rezar por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, el acompañamiento de las familias a los jóvenes y realizó una férrea defensa de la vida. 

Antes de finalizar la liturgia, se cantó el Himno a la Virgen de Itatí, momento en que las madres levantaron en alto las flores blancas, dando una imagen única, emocionante y de tributo a la Madre de Itatí. 

Luego, mientas se rezaban súplicas y cantos marianos, las madres ofrendaron las flores a la Virgen, una por cada uno de sus hijos.







Dispositivo de prevención y seguridad de la Prefectura Naval con motivo 118° aniversario de la Coronación Pontificia de Nuestra Señora de Itatí

El día 16 de julio la comunidad católica festeja el 118º aniversario de la coronación pontificia de la Virgen de Itatí, evento éste que todos los años se realiza en la localidad homónima y que congrega a una gran multitud de turistas y fieles provenientes de distintos lugares de nuestro país y de países vecinos. 


Como es habitual, se llevará cabo la tradicional procesión náutica con las imágenes de la Virgen de Itatí y la Virgen de Caacupé (República del Paraguay), en la cual participarán numerosas embarcaciones y personas de localidades vecinas y de países limítrofes. 

Para este evento tan caro a la comunidad regional y en el marco de las medidas de seguridad a tener en cuenta, la Prefectura Naval Argentina, dispondrá la afectación de efectivos, de medios fluviales, terrestres y aéreos. 

Por ello, recomienda a la comunidad náutico-deportiva, la importancia del cumplimiento de las normas de navegación vigentes, la obligatoriedad de elementos de seguridad a bordo del personal habilitado para la conducción de las embarcaciones y la obligación de poseer chalecos salvavidas colocados, sobre todo para los menores de edad. 

Asimismo recomienda el teléfono de emergencias náuticas “106” y de Prefectura de Itatí 379-4494005.

Caminando por "Las Dos Vidas": llegaron los peregrinos de San Luis del Palmar

Como hace 118 años, en la siesta itateña, ingresó la peregrinación de San Luisito. La imagen peregrina de María de Itatí salió al encuentro de los caminantes. 

Con el lema: “Mamá María concede a nuestros jóvenes el don de discernir con fe la vocación”, el pueblo peregrino de San Luis del Palmar, junto a feligreses de otros puntos de la provincia de Corrientes y el país, llegaron al santuario de Nuestra Señora de Itatí. Como iniciativa de los fieles de la comunidad, han decidido hacer de esta peregrinación una fuerte manifestación a favor de la vida caminando con pañuelos celestes. 

A tres cuadras de la Basílica se produjo el encuentro de la imagen de la Virgen de Itatí con la de San Luis Rey, la Virgen de Guadalupe y el Cura Brochero, que este año se sumó a esta manifestación de fe con peregrinos llegados desde el santuario cordobés. También San Antonio de Padua de Mburucuyá e imágenes patronales de las distintas secciones del departamento de San Luis del Palmar. 

Desde allí, por la avenida 25 de Mayo, que no estuvo liberada de puestos comerciales como se había anunciado desde la comuna, la marcha avanzó hacia la Basílica con cantos y la animación de Mirno Silva Bizarro. 

En las escalinatas del santuario, el padre David Penzotti, rector del santuario, dio la bienvenida a los peregrinos y a los sacerdotes que acompañaron, padre Epifanio, Rubén Darío, Lucas y Cristian. 

“A veces les pregunto a algunos de los peregrinos, ¿cuánto hace que sos peregrino de la Virgen?, y me dicen ‘desde que estaba en la panza de mi mamá’. A ver levanten la mano” les dijo y un centenar de manos se elevaron. 

Y continuó “En este tiempo vamos a expresar nuestro anhelo de cuidar la vida, desde el momento de su concepción hasta su desenlace natural, pensando en tantos peregrinos que vienen a Itatí ya en el seno de su mamá. Jesús también fue peregrino cuando en el seno de la Virgen fue a visitar a santa Isabel”. 

En otro tramo dijo “recemos para que todos tengan la oportunidad de nacer. Vamos a decirlo bien fuerte para que llegue este grito hasta la Cámara de Senadores” dijo. Y con vos potente exclamó: “¡Toda Vida!” y los peregrinos respondieron “¡Vale!”. 

El padre Epifanio Barrios, párroco de San Luis del Palmar, agradeció a Dios por estar acá “esta tradición sigue sostenida por los santos” dijo. “Vinimos a los pies de Mamá María para que los jóvenes tengan la capacidad de discernir, y que todas las vidas sean cuidadas y respetadas, esa es la otra intención”. 

“Que el Santo Cura Brochero haga surgir vocaciones, necesitamos que más jóvenes digan que sí para la vida religiosa”, expresó. 

Luego de impartir la bendición a los peregrinantes, ingresaron a la Basílica junto a las imágenes patronales. 

Después fue el turno del paso de los jinetes, que según la Policía rondaban los 16 mil. Los sacerdotes los bendijeron rociándolos con agua bendita.