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viernes, 1 de febrero de 2019

Una talla similar a la de la Virgen de Itatí. Originalmente, ¿habrá sido así?

La preciosísima y muy venerada imagen de la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora de Itatí, Patrona de Corrientes, nuclea desde hace más de cuatro siglos gran número de devotos, especialmente del nordeste, como también de lugares distantes de la Argentina y de países del Mercosur. Sin embargo a la imagen le faltan sus pies y la peana. ¿Habrá sido así, originalmente, la imagen de la Virgen de Itatí? 

Imagen de la Inmaculada Concepción de la Estancia Jesuítica de Jesús María (Córdoba)

En la iglesia de la Estancia Jesuítica de la ciudad de Jesús María, Córdoba, se halla una imagen de la Inmaculada Concepción con las manos juntas, túnica y manto, y lo peculiar, con pies, pedestal de angelitos y medialuna. 

Esta imagen es de madera de algarrobo tallada y policromada, realizada en las Misiones Jesuíticas del Paraguay (siglo XVIII). 

La imagen de Nuestra Señora de Itatí 
La representación material de esta advocación mariana condice con la sencillez y humilde alma del indio. Está hecha de madera de la región, su factura fue originalmente regional; es de timbó con rostro de nogal. Su altura es de 1,26 m. 

En 1980, la Academia Nacional de Bellas Artes realizó el primer informe técnico sobre la Efigie de Nuestra Señora de Itatí. El mismo dice: “María está de pie, con las manos unidas en actitud de oración, y vestida con túnica que se une a una estrecha cintura, y cae en rígidos pliegues paralelos. Sobre el vestido se recorta una especie de escapulario. Desde los hombros baja un manto corto, que apenas cubre los codos, y es más largo en la espalda”. “El cabello, partido al medio, cae sobre los hombros en rizos separados, y deja al descubierto las orejas”. 

“Dos factores alteran la belleza de la imagen. Uno de ellos apunta a la desproporción de la figura; pero esto no está motivado por la mala factura o desconocimiento formal por parte del tallista, sino porque a fines del siglo pasado (s. XIX), cuando, siguiendo el curso de la moda, se mandó a construir un nicho neogótico para la Patrona, se le hizo sin medir la altura real. Terminado el nicho, al no caber la imagen en él, se la serruchó a la altura de los tobillos, perdiendo sus pies y la peana antigua”. "Otro factor que no beneficia a la talla, es el originado por los numerosos repintes modernos que han modificado totalmente su fisonomía". 

Según el historiador, licenciado Miguel Fernando González Azcoaga, ya son varias efigies casi exactas que se hallan con similares características, por lo que lleva a pensar que la Virgen de Itatí era tal cual, con sus pies y pedestal de angelitos. 

Además, desde distintos sectores, se propició iniciar una campaña para recuperar los pies y el pedestal, que luego de serrucharlo de la imagen de la Virgen, quedó guardado detrás del retablo del antiguo santuario, hasta que una devota de apellido “Soto” o “Scoto”, de la ciudad de Goya, pidió al párroco del santuario, ya en el siglo XX, se lo obsequie para guardarlo como reliquia, a lo que el sacerdote accedió, y a partir de allí nada más se supo de la pieza.

Nave de la Iglesia de la Estancia de Jesús María.

Altar mayor con tres hornacinas, en el centro la Inmaculada Concepción y en los laterales, San Francisco Javier y San Ignacio de Loyola.

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