Páginas

sábado, 3 de marzo de 2018

Monseñor Stanovnik presidió en Itatí la apertura del Año Pastoral de la arquidiócesis de Corrientes

Cientos de feligreses de todas las parroquias de la arquidiócesis de Corrientes participaron en Itatí de la celebración de apertura del Año Pastoral que fue presidida por Monseñor Andrés Stanovnik. 


Desde las primeras horas de la mañana comenzaron a llegar las delegaciones parroquiales para esta gran celebración. 

Un nutrido grupo de jóvenes realizó una misión por los hogares de Itatí, mientras frente a la terminal de ómnibus se reunieron los feligreses para iniciar la procesión hacia la Basílica, junto a la imagen peregrina de la Virgen de Itatí y la presencia del arzobispo Monseñor Andrés Stanovnik, el Vicario de la arquidiócesis José Billordo y el rector de la Basílica, padre Santiago David Penzotti. También participó el Vice Intendente de Itatí, Edgar Ramón Silva Bizarro. 

Los grupos parroquiales con sus estandartes acompañaron esta manifestación de fe que se realizó por la avenida 25 de Mayo hasta la peatonal, frente al santuario. 

La marcha fue encabezada por la cruz procesional, los monaguillos, seminaristas, sacerdotes y el arzobispo. Luego se ubicó la imagen de la Virgen y todas las delegaciones de la arquidiócesis. 

En la Basílica, Monseñor Andrés presidió la celebración eucarística. Durante la homilía manifestó “aquí está la Iglesia de Corrientes para celebrar con alegría su fe y para renovar su compromiso de continuar trabajando con entusiasmo y dedicación en las responsabilidades pastorales que nos han confiado”. 

En otro tramo dijo “este año tendremos un gran acontecimiento y lo decimos aquí, en el santuario de la Virgen, este año conmemoramos el centenario de la proclamación de Nuestra Señora de Itatí como patrona y protectora de la diócesis, cien años, hermoso acontecimiento. Le vamos a dedicar un triduo de preparación, en todas las parroquias, los colegios, los movimientos. La fecha en la que vamos a celebrar es el 23 de abril”. 

Además hizo referencia a la defensa de la vida “queremos colocar en “tus tiernas manos” a la mujer embarazada que sufre el rechazo de la vida que se gestó en su seno, y a esa vida humana pequeña y frágil, que no tiene ninguna culpa de haber sido engendrada en circunstancias indeseables. Que jamás nos dejemos llevar por la falsa ilusión de pretender salvar una vida a costa de sacrificar otra. Cómo no vamos a ser capaces los argentinos y las argentinas de proteger la vida de la madre y de la criatura.”

Luego de la misa, las delegaciones compartieron el almuerzo en el tinglado de la Escuela Normal.