HACIA EL IV CENTENARIO

ITATÍ EN LA NOTICIA

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miércoles, 5 de enero de 2011

CENTENARIO DEL NACIMIENTO DEL PADRE CORAZZA

El 6 de enero, se conmemora el Centenario del natalicio del Padre César Corazza. Es importante conocer su vida, para tener hoy más que nunca, una real dimensión de su figura, en este mundo tan necesitado de ‘modelos’ a quienes imitar. 

César Adelmo Antonio Luis Corazza nació en Imola (Bolonia-Italia) el 6 de enero de 1911, en un humilde hogar. Su padre fue Juan Corazza y su madre doña Francisca Lambrador. Desde niño sintió la vocación de ser servidor del Señor, ingresando a los catorce años al Seminario de Tortona, en donde recibió el hábito de manos del mismo Don Luis Orione, en Villa Moffa. Allí inició el noviciado en los años 1926-27. Don Orione fue su fiel maestro y fue imprimiendo en su ser lo que más tarde haría de él otro Luis Orione, su amado padre como lo solía recordar. Profesó por primera vez en el día de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre de 1929. 

Don Orione depositó en él muchas esperanzas que no fueron vanas. En 1930 fue inscripto en la Universidad Gregoriana de Roma, en la cual obtuvo el título de Doctor en Filosofía y Teología. 

El 17 de febrero de 1934, en Tortona, fue ordenado sacerdote por el Obispo Simón Pietrograssi. 

Junto a otros sacerdotes de la Obra es enviado por Don Orione a la Argentina. Llegó a nuestra patria en mayo de 1938, desempeñando su ministerio en Victoria y luego en Claypole (Buenos Aires). En 1940 pasó a ser director y profesor de Dogmática en Claypole, llegando a ser Vicario y delegado de aquel Colegio Apostólico, lugar donde se formaban los futuros religiosos y sacerdotes de la Obra. En 1955 fue electo segundo Consejero Provincial. Prestó también servicios en las casas de Mar del Plata y Tucumán. 

Pero, su gran tarea de caridad lo cumple en Itatí. Asignado a este lugar, como ayudante en la Parroquia y Director de la Escuela Parroquial, llega a nuestro pueblo el 21 de marzo de 1956. A la sombra del Santuario de Nuestra Señora de Itatí transcurren 30 años ricos de tesón, cultura e inconmovible entusiasmo por la formación intelectual y moral de los niños y jóvenes. 

De carácter austero e impregnado de su misión docente, se mantenía siempre actualizado, deseando a los jóvenes lo mejor de una buena formación cultural y religiosa. 

Durante 25 años fue Director de la Escuela Parroquial “Mons. Dr. Luis María Niella”, varias generaciones de niños, hoy hechos hombres, pueden recordar y testimoniar los desvelos de este Sacerdote por la educación de sus almas y la instrucción educativa. La Escuela Parroquial, sus ex alumnos, ex docentes y personas todas del pueblo, que conocieron su accionar, tendrán hacia la persona del Padre Corazza una gratitud perenne. 

Con su asunción como Director, a mediados de los años '50, la escuela dio un importante “salto” institucional, ya que se proveyó a la institución de nuevas metodologías de trabajo, material didáctico y otros factores que sirvieron para el aprendizaje de los jóvenes. 

A principios de los '70, el mismo Director crea el Jardín de Infantes de la Escuela, bautizado con el nombre de “El Pimpollito”. Entre 1977 y 1979, el establecimiento sufrió importantes cambios y mejoramientos edilicios. 

En 1980, por disposición de los Superiores de Congregación, deja con gran dolor la dirección de la Escuela; ya el paso del tiempo se hizo sentir en su cuerpo, no así en su espíritu, ya que lejos de disminuir su acción apostólica, la extiende a otras escuelas; los niños de la Escuela 676, del Departamento de Aplicación y aún de la Escuela Bolaños, distante a casi 2 kilómetros de la Basílica, ven llegar semanalmente a sus aulas al “Paí Corazza” para compartir con todos ellos el mensaje de Jesús. 

En el mes de mayo de 1984, con gran júbilo, todo Itatí le rinde un merecido homenaje al celebrarse los 50 años de su ordenación sacerdotal. 

Poco a poco su salud se fue quebrantando, pero el cura que tenía la “voz de trueno”, seguía haciendo el bien a través de su ministerio sacerdotal. Sin embargo sus superiores, ante los permanentes problemas de salud, decidieron en el año 1993, trasladarlo a Claypole para su mejor atención. 

El 7 de diciembre de 1992 fue declarado “Ciudadano Ilustre del Pueblo de Itatí” por el Concejo Deliberante Municipal, en atención al mérito a toda su obra en este pueblo y a su fecundo apostolado. 

Estando en Claypole, visita Itatí en dos oportunidades, siendo en todos los lugares recibido con filial afecto. 

En 1995, decide visitar su tierra natal, sin pensar que Dios lo llamaría desde allí a la Vida Eterna. El 12 de octubre de 1995, entrega su alma a Dios y su cuerpo descansa allí, mientras su alma, sin duda alguna, estará gozando el premio que Dios tiene reservado a los puros y limpios de corazón, a aquellos que como el Padre Corazza supieron vivir las bienaventuranzas del Evangelio. 

Paradójicamente, o por voluntad Divina, César Corazza nació el Día de Reyes, él que se dedicó incansablemente por el bienestar de los niños, y cuyo carisma de trabajo continúan hoy, hombres y mujeres comprometidos con el bien común que llevan adelante una obra de caridad, en el comedor que lleva su nombre, en el barrio Ibiray de Itatí.